sábado, 9 de mayo de 2009

Añoranza electrónica


El pasado jueves me invitaron a participar en el Foro libro electrónico, organizado por Publidisa, en calidad...¡¡de experto!! hasta en mujerhoy.com me citan (me encanta, ja, ja, ja...). No me voy a extender sobre el contenido que en pocos días estará disponible, como no puede ser de otra manera, en la red.
Sólo quisiera destacar dos cosas generales y otra personal.
Las generales: a) el libro electrónico no es un asunto del futuro, si no que es una realidad (noticia, new,..antes de fin de año saldrán ¡¡ 15 nuevos soportes !! así que el abaratamiento está servido), y ya están preparandose los cupones de compra con el diario de turno (se admiten apuestas sobre que periódico lo sacará antes), y b) los casi doscientos editores presentes coincidieron en una encuesta que su producción editorial electrónica en los próximos 5 años estará entre 50% - 70%, y que el problema para su desarrollo no será en ningún caso los soportes lectores.
La personal: el asistir a este evento me hizo sentirme mayor. Si, si, muy mayor porque no voy a poder participar de este cambio tan profundo que afectará a la sociedad.
En mi ya dilatada vida he presenciado, y no precisamente como espectador, algunos cambios importantes en nuestra sociedad. Unos en el plano de las ideas, como la de mayo del 68 o las caídas de varios muros, entre ellos el franquismo; y otras tecnológicas. Simplemente me cabe recordar que la revista AstronomíA tenía presencia en internet (con minúscula por favor) nada menos que ¡¡ en 1986 !! Equipo Sirius dispuso de ella en 1990.
Pero ahora tenemos en ciernes algo realmente revolucionario. Un cambio de paradigma en el libro.
Es de todos sabido que fueron los árabes los que introdujeron el papel en España y Sicilia, puertas de Europa, en el siglo X. Pero los chinos lo usaban desde siglos antes, conocimiento que transmitieron a los árabes.
Prueba de la importancia de la fabricación del papel a precios aceptables, fue que durante dos siglos previos en Europa se usaba el pergamino, producto caro por lo que en muchas ocasiones se borraban los textos para su reutilización, dando lugar a los palimpseptos.
Mil años de papel nos ha condicionado en gran medida: la escritura y lectura, popularización del conocimiento (con la posterior ayuda inestimable de la imprenta), adquisición de hábitos de lectura,... Es fácil deducir que el cambio de soporte para la transmisión de la información y el conocimiento, pasando del papel al digital o electrónico no será fácil... pero inevitable.
¿Una o dos generaciones se necesitará para que el nuevo hábito de lectura se instale mayoritariamente? ¿Quizás tres?
Y si es así ¿como cambiará el paradigma del libro? Bosques más poblados, aguas menos contaminadas, inexistencia de almacenes por la falta de stock, libros siempre existentes, acceso de nuevos lectores por el abaratamiento del precio, bibliotecas que prestarán el soporte y el contenido, ciudadanos de montañas, valles y desiertos acudiran sedientos al conocimiento, superación de barreras y censuras científicas, aumento de la bibliodiversidad, irrupción masiva de nuevos autores,...
¡Magnífica revolución que me perderé!

Jorge Ruiz

6 comentarios:

Claudio dijo...

Ciertamente, vi como asomabas la nariz en el telediario de cuatro.

Yo soy muy esceptico respecto al libro electrónico. La tradición manda: las mujeres vírgenes al matrimonio y los libros de papel.

C.

Carlos dijo...

Estoy de acuerdo con Jorge en lo que nos deparará el futuro.
Claudio, ¿porque no coges el garrote -tradición- y te coges la más guapa del barrio?

J.E. Alamo dijo...

Es lo que viene y sinceramente creo que este es un avance para mejor. Vale que algunos nostálgicos echaremos de menos el papel, pero he tenido el papyrus entre manos y puedo asegurar que es una maravilla... Y lo mejor está por llegar.
Por cierto, apuesto por El Mundo (como primer periódico que sacará un lector por cupones)

Claudio dijo...

Amigo Carlos, sé que es difícil notar el sarcasmo y la ironía por escrito, pero que tampoco era un chiste tan malo. Dios, y yo que puse que era católico ultraderechista en la biografía de mi libro...

Por lo demás, veo un entusiasmo un tanto desmedido porque llegue el libro digital. No sé, soy algo escéptico.

Anónimo dijo...

Pues yo participo de lo de Claudio (en lo de la virginidad también, ¡que coño!, que uno es padre)
Supongo que el libro electrónico está llamado a hacerse con un hueco y que coexistirá con el libro papel, entre otras cosas, porque hay diseños que no se pueden mejorar (como el martillo o el cenicero).
Pero creo que el problema de fondo no es este.... El problema de fondo es como sustituir el flujo económico... Cómo se rentabiliza, qué hacemos con el sistema, las tiendas, derechos, precios, etc... Es decir, ¿vale la pena pagar por la descarga del Pais Digital en tu lector si en internet es gratis? Esta es la madre del cordero.

Sim dijo...

Me cagon en la leche... Que el anónimo soy yo, Besa