viernes, 6 de febrero de 2009

Mentiras bonitas


A mi generación nos enseñaron que trabajando duro y con esfuerzo obtendríamos grandes logros y podríamos llegar a lo más alto. Es una bonita mentira, pero mentira al fin y al cabo.

Veréis, conozco gente que se está currando lo suyo desde abajo. Escritores, músicos y pintores. Todos poseen unas cualidades que los hacen interesantes, más incluso que la media. Renuevan el panorama con ideas novedosas y diferentes. Algunos llegarán a lo más alto, no lo dudo, pero el camino será tortuoso.

Sin embargo, hablando ya de editoriales, lo que prima por encima de todo es un olfato algo desvirtuado para los grandes éxitos. Zafón fue toda una sorpresa, aunque lo terminó de catapultar Planeta. Raúl Argemí ganó un par premios y el público y la crítica terminaron por rendirse a sus letras. El problema, como he dicho antes, es que algunos editores ya no apuestan por escritores.

La nueva fórmula del escritor es bien sencilla: que hayan triunfado en otra cosa con anterioridad. Si no, es impensable la ola de “nuevos genios” provenientes de la televisión que están asaltando las librerías. Ángela Vallvey o Boris Izaguirre son los ejemplos más claros, aunque también podría nombrar a aquellos que provienen del mundo editorial o son hijos de grandes editores.

La conclusión que se saca de todo esto es que sí, que currando como el que más se puede alcanzar el cielo, pero que es mucho más sencillo tener un nombre conocido. Al igual que los cantautores que llenan cafeterías con sus maquetas, el camino correcto es publicar y publicar, y aunque no se tenga la misma dimensión que los grandes grupos editoriales, al final los que no empiezan la casa por el tejado suelen tener unos cimientos que les mantienen durante más tiempo.

Esta última frase puede que sea mentira, pero al menos es otra mentira bonita.

Claudio Cerdán

6 comentarios:

Jorge dijo...

Hola Claudio, las veces que te he visto, aquí y allá, siempre estabas con vasito de cerveza en la mano,...y eso no es muy duro ¿no?
En serio, será por deformación profesional, pero lo de "grandes editores" me suena mal.
1)porque hay muchos grandes aunque económicamente sean pequeños, y 2)porque más que editores son ejecutivos o gestores.

Nachob dijo...

Bueno, había pensado en liarme a tiros en algún edificio público, pero me has convencido. No buscaré notoriedad más que por mis palabras, y seguiré buscando lectores y críticas...

Claudio dijo...

Hola Jorge. Me refería a grandes grupos editoriales. Lo que quería expresar es que hay grandes joyas en paraisos pequeños, tanto de música, como de cine y por supuesto literatura que son infinitamente mejores que los blockbusters del verano, ya que esa es la tendencia actual.

Nachob, lo de liarse a tiros, mejor en una guardédría, que da como más notoriedad :P

J.E. Alamo dijo...

Trabajar, hay que trabajar siempre, lo cual no quiere decir que vayas a triunfar. Pero desde luego lo que es cierto al cien por cien es que sin sudor no hay victoria. Luego el planteamiento editorial es otra historia, hay que vencer dificultades, qué duda cabe, sobre todo cuando comienzas, pero por ahí han pasado la mayoría de autores. ¿Qué hay enchufados? Pues como en todas partes, es ley de vida. Yo sólo me planteo dar un paso, luego otro, y otro y otro y ya tengo un libro. Luego a intentar publicarlo y a seguir hacia adelante.

José Miguel Vilar-Bou dijo...

Dedicarse al arte siempre ha sido duro. No es fácil, nunca lo fue y nunca lo será. Es así. La situación es la que es y tiene sus grietas y ventajas. Somos jóvenes, tenemos ganas, todo por aprender. El mismísimo Fernández Mallo trabaja porque no quiere depender sólo de sus libros.

Pedro Escudero dijo...

Si, creo que lelvas razón, dejaré de escribir, aunque se por vicio y buscaré hacerme famosos en algun programa del corazón. Luego ya podré escribir lo que quiera xDDD